Soy mamá soltera por elección. Enterarme de mi embarazo fue el momento más feliz de mi vida y también el más duro y contradictorio. Luego de varias inseminaciones al fin tenía el positivo en mi mano… y en mi cuerpo. Mi mente entró en cortocircuito aquella noche en que me enteré. La pasé como pude: llorando y con una ansiedad que no paraba de aumentar.
Al día siguiente, en medio de una crisis de pánico, escribí a Beza. Y dese el momento 0 me contuvieron por mensaje. Muy rápidamente se armó un equipo de psicóloga y psiquiatra disponibles para mí, no solo desde lo técnico de la salud mental sino desde una empatía y un amor tan grandes como si me conocieran desde hacía años.
Hoy seguimos trabajando en mi bienestar. Hablo de otras cosas, claro. Pero en cada sesión miramos juntas dónde empezó todo y observamos como crece mi bebé que siempre está en mis brazos.”
Lucia, 34 años





